Cómo descargar fotos de Instagram
Detrás de cada imagen de Instagram hay un archivo con unas medidas concretas. DLGram te entrega ese archivo, en el tamaño que elijas y en el formato que necesites, sin cuenta ni programas. Esta guía se centra sobre todo en acertar con los dos menús que te vas a encontrar: el de tamaño y el de formato.
Una captura de pantalla no es la foto
Hacer una captura es el atajo obvio, y también la razón de que tantas fotos guardadas se vean borrosas después. Capturas la pantalla, no el archivo: obtienes los píxeles que tu móvil dedicó a la imagen, normalmente bastantes menos que los almacenados. Además, la imagen se comprime por segunda vez sobre la compresión que ya aplicó Instagram, y se cuelan la hora, la batería, botones y nombres de usuario.
Al bajar el archivo original no se recodifica nada ni se superpone nada: las dimensiones son exactamente las que tiene Instagram.
Cómo conseguir la imagen
- Abre la publicación concreta, no la cuadrícula del perfil
- Toca los tres puntos (⋯) y elige «Copiar enlace»; en el navegador, copia la dirección que contiene
/p/ - Pégala en dlgram.org con el botón Pegar o a mano
- Elige tamaño y formato, y pulsa Descargar
Hasta que no pulses un botón, no se guarda nada en tu dispositivo: primero ves la vista previa con los controles.
Qué tamaño elegir
El botón Elegir tamaño despliega las copias disponibles. En una publicación cuadrada típica verás algo así:
- 1440×1440, unos 553 KB: el archivo completo. Para imprimir, recortar o archivar.
- 1080×1080, unos 176 KB: se ve perfecta a pantalla completa en cualquier móvil. Buena opción para presentaciones.
- 750×750, unos 114 KB: cómoda para adjuntar en un chat o en un correo.
- 640×640, unos 74 KB: miniaturas y referencias rápidas.
El peso cae mucho más rápido que las medidas: reducir el ancho a la mitad deja una cuarta parte de los píxeles. Pero al revés no funciona: ampliar luego una copia de 640 píxeles no recupera el detalle. Ante la duda, quédate con la grande.
WebP o JPG
Instagram sirve cada vez más imágenes en WebP, un formato que pesa menos con una calidad parecida. El problema está en otros programas: versiones antiguas de Photoshop, formularios de algunas imprentas y tiendas online, o ciertas suites de oficina lo rechazan.
Para eso existe Guardar como JPG. La conversión se hace en el servidor y recibes un JPG auténtico, no un WebP con la extensión cambiada (truco que suele acabar en mensajes de error). Si la imagen va a un sitio moderno, quédate con WebP; si va a un programa exigente, elige JPG.
Las tres proporciones que guarda Instagram
Instagram solo admite tres formas: cuadrada 1:1, vertical 4:5 y horizontal 1.91:1. Todo lo que se sale de ese margen se recorta al subirlo, y los bordes eliminados nunca llegan a sus servidores. Por eso ninguna herramienta puede devolverte la panorámica completa de una foto que se publicó recortada.
Cuando no sale bien
Si la imagen se abre en una pestaña en lugar de guardarse, el navegador la está previsualizando: en la computadora usa clic derecho y «Guardar enlace como»; en el móvil, mantén pulsado y elige descargar el archivo enlazado.
Si no acepta la dirección, asegúrate de que es una publicación con /p/ de una cuenta pública. Y si tras muchas descargas seguidas deja de responder, espera un momento: hay una pausa automática a partir de unas 20 solicitudes por minuto.
Preguntas frecuentes
La que tenga guardada Instagram, normalmente hasta 1440×1440. Si el autor la subió más pequeña, no se puede agrandar después.
Porque Instagram lo sirve así para ahorrar datos. Si tu programa no lo abre, usa «Guardar como JPG» y obtendrás un JPG real convertido en el servidor.
Cada imagen aparece por separado con sus propios botones, y además tienes «Descargar todo». La guía de carruseles lo explica con detalle.
Sí, pero no con un enlace: escribe @usuario en el mismo campo. La foto llega al tamaño máximo que guarda Instagram, normalmente 320×320 o 640×640.
No. Solo se descargan publicaciones públicas.